jueves, 30 de octubre de 2008

ARTE NORTEAMERICANO

Edward Hooper


Las primeras manifestaciones del arte norteamericano están signadas por la multiculturalidad: la estética europea de los colonos, las tradiciones artísticas de los pueblos originarios americanos, y la población proveniente de Asia y Africa. De todos modos en los tiempos de la colonia la mayor influencia vendrá de Gran Bretaña. Los primeros retratos reflejan la cultura puritana de Nueva Inglaterra y la rigidez de las figuras, símbolo del estricto código moral del ciudadano ideal.


Ya en el siglo XVIII, los valores coloniales se habían relajado y los ricos americanos, como los europeos, demandaba retratos que mostraran sus lujosas vestimentas y posesiones materiales. Pero los americanos se diferenciaron de los modelos europeos ya que el interés no estará centrado en mostrar los símbolos distintivos de nobleza y poder sino prefiriendo mostrar sus logros como comerciantes y coleccionistas. Los retratos de los líderes civiles y figuras públicas no pretendían inspirar reverencia o admiración, sino orgullo nacional y ciudadanía.
A partir de 1776, cuando las colonias proclamaron la Declaración de Independencia, hubo un deseo renovado de marcar diferencias entre el arte norteamericano y la tradición europea. Los retratos de líderes civiles y figuras públicas no estaban destinados a inspirar ni reverencia ni admiración, sino orgullo nacional y entusiasmo.
Como todos los pueblos del continente americano, los EEUU después de su independencia comienza la búsqueda de la identidad nacional. No volverán su mirada a al arte y universo simbólico de los pueblos originarios como muchos de los países latinoamericanos, sino que buscaran y construirán su iconografía a partir de la imagen del ciudadano excepcional por su amor a la libertad económica y personal. Por esto tienen gran desarrollo las pinturas de género que contribuyeron a desarrollar una conciencia nacional entre la diversidad cultural del país. Los paisajes que mostraban la naturaleza y la casi ilimitada extensión del continente virgen, simbolizaban el potencial de grandeza de la nación.
A comienzo del siglo XX, EEUU adquiere gran protagonismo en la escena política mundial y esto tiene su impacto en el mundo del arte, se da una comunicación más fluida con el extranjero. El impresionismo adquiere una gran popularidad en parte por los artistas que trabajan en Francia como tambien por las obras que compraron los coleccionistas americanos. Fieles a su espíritu reinterpretaron los temas tipicamente impresionistas, creían fervientemente en su interpretación americana del arte moderno.




Mary Cassat

El desarrollo del Expresionismo Abstracto coincide con la consolidación de EEUU como potencia internacional. Rompiendo con las convenciones imperantes, tanto en lo relativo a técnica como a tema, las nuevas obras trataban de conciencias individuales. El proceso creativo se convierte en fundamental, espontaneidad e improvisación en lienzos de escala monumental.




Jackson Pollok


Los años sesenta siguieron siendo testigos de dramáticos cambios en el arte americano a medida que el Arte Pop y el Minimalismo acaparaban la atención del mundo del arte. Artistas pop como Andy Warhol, Roy Lichtenstein y James Rosenquist se inspiraron en la publicidad, las vallas, el cine, la televisión y los envases comerciales para presentar imágenes, a veces transformadas mediante el humor, la ironía, o el ingenio, que pueden ser interpretadas como celebración y como crítica de la cultura popular.




Andy Warholl

Contrastando con la fascinación por la sociedad de consumo de los artistas pop, los minimalistas primaron el concepto sobre el material, la idea sobre la cualidad sensorial, a menudo prefiriendo la escultura a la pintura, y buscando alternativas entre estas categorías y más allá. Algunos de estos artistas como Dan Flavin, Donald Judd y Ellsworth Kelly rechazaron la pintura como inherentemente ilusionista y prefirieron crear objetos y estructuras que, siendo tridimensionales, no entraban en la tradicional definición de escultura.

Dan Flavin

Desde 1980 los artistas de EEUU han afrontado su herencia del Pop, del Minimalismo, del Arte Conceptual, la performance y el vídeo, llevando estas formas de arte a manifestaciones más sofisticadas.
Durante los años ochenta resurge la figuración en la pintura con un enorme éxito comercial, especialmente gracias al boom económico de esta década y pese a la amenaza de la regresión . Sin embargo, las obras de algunos artistas como Basquiat, Keith Haring, Felix Gonzalez-Torres y Robert Gober, tratan de problemas sociales, desigualdad e incluso de la nueva epidemia del SIDA, en contraste con el triunfo económico de los años ochenta. Temas poco evidenciados a través de los medios de comunicación, pero donde el arte ha intervenido como espejos de una realidad no tan próspera como aparenta.